Reabilitação de Moradia

V34 Casa Rehabilitación | Monsaraz

Cliente: Privado

Superficie: 61,26 m2

Equipo: Ingeniería: Ing Armanda Santos, Adesus Lda

Construcción: por determinar

Contractualización: 2024

[En Licencia]
La inscripción del volumen

La Casa 34 aparece como una prolongación de la experiencia ya vivida en la Casa 32. Un gesto comedido y racional que valora la continuidad por encima de la distinción.

El boceto revela esta intención: la reforma no busca el protagonismo, sino que refuerza el sistema existente, estableciendo una conexión directa y fluida a través del jardín.

Reabilitação de Moradia
De proyecto a urbanización

El encargo inicial de la Casa 32 preveía una vivienda unifamiliar de diseño riguroso y adaptación topográfica. La adquisición de la parcela vecina permitió ampliar esta lógica, no por repetición, sino por extensión conceptual.

La Casa 34 nace del mismo lenguaje, pero con autonomía formal: un segundo edificio que se articula con el primero a través de la escala, la materialidad y la forma en que se implanta en el emplazamiento.

La propuesta respeta la identidad de las dos parcelas, pero piensa en ellas como partes de un todo mayor. Aquí, la arquitectura se convierte en una herramienta de continuidad, capaz de preservar la memoria del lugar y, al mismo tiempo, activar nuevas posibilidades para vivir.

El exterior como lugar de permanencia

El proyecto está diseñado desde el exterior, literalmente.
El jardín no es un espacio residual, sino el centro de la vida.

Una serie de plataformas de piedra organizan el terreno a distintos niveles, definiendo zonas para sentarse, a la sombra, para comer y para la contemplación.
La cocina exterior -equipada, funcional e integrada en el sistema constructivo del muro- actúa como centro de la vida. Su posición estratégica, protegida pero abierta, permite su uso continuo durante todo el año.

El árbol del centro del patio no es sólo paisaje: es estructura y sombra, es arquitectura natural. Ancla el espacio, da escala y ritmo a la ocupación.

El exterior como lugar de permanencia

El proyecto está diseñado desde el exterior, literalmente.
El jardín no es un espacio residual, sino el centro de la vida.

Una serie de plataformas de piedra organizan el terreno a distintos niveles, definiendo zonas para sentarse, a la sombra, para comer y para la contemplación.
La cocina exterior -equipada, funcional e integrada en el sistema constructivo del muro- actúa como centro de la vida. Su posición estratégica, protegida pero abierta, permite su uso continuo durante todo el año.

El árbol del centro del patio no es sólo paisaje: es estructura y sombra, es arquitectura natural. Ancla el espacio, da escala y ritmo a la ocupación.

La conexión que es el paisaje

Más que dos volúmenes unidos, el proyecto propone una lectura única del lugar.

El recorrido entre la Casa 32 y la Casa 34 discurre por el jardín, sin artificios. El trazado respeta la topografía, sigue los muros existentes y refuerza la idea de un sistema arquitectónico que se diseña añadiendo capas, no por imposición.

El resultado es un espacio vital múltiple, donde interior y exterior se funden, y donde la conexión entre las casas es también la forma de vivir en el Alentejo: al aire libre, a la sombra, a la intemperie.

Galería de Proyecto
Características únicas

Proyecto complementario a la Casa 32, del mismo autor y clientes, creando un complejo de viviendas unificado en dos parcelas.

Las conexiones entre las casas se realizan exclusivamente a través del jardín, preservando la autonomía funcional de cada unidad.

Cocina exterior equipada con horno, parrilla, encimera y zona de comedor, concebida como un espacio de uso continuo.

Las plataformas de piedra natural, integradas en la topografía, organizan los espacios exteriores en distintos niveles con diferentes usos.

Materiales locales y un lenguaje vernáculo reinterpretado, con muros de mampostería, suelo cerámico y tejado inclinado de cerámica.

Sombra natural y vegetación autóctona como elementos estructurales del proyecto.

Una intervención contenida, silenciosa y contextual, centrada en la permanencia y continuidad del lugar.