EN09 Casa Unifamiliar y Atelier | Mafra

Cliente: Privado
Superficie: 222,00 m2
Equipo: por definir
Construcción: por definir
Contractualización: 2024

[Ejecución]

Una pareja de artistas decide abandonar Lisboa. Mafra aparece como un refugio: cerca de las montañas, lejos del ruido. Encuentran una casa. Habitada por silencios, por gestos antiguos, por una historia que aún perdura.

La intervención no parte de una hoja en blanco. Parte de lo que existía, de lo que se podía escuchar: la materia, los límites, el deseo. No se borra nada. La arquitectura intenta no imponerse.

La casa se reorganiza y aparece en continuidad con el nuevo volumen acristalado, que encaja en el hastial de la parcela. El nuevo volumen alberga el estudio.

Más que diseñar una casa, se trata de rehacer la vida en un lugar existente. Transformar lo habitual en permanente.

La casa como viaje

Dos plantas unidas por un gesto

La casa se mantiene. No como era, sino como responderá a la vida cotidiana. Se reorganiza en dos niveles: el superior, dedicado a la vida cotidiana, la vida compartida y las rutinas sencillas. Un espacio social donde conviven dos dormitorios. Un piso donde la luz es comedida pero todos los espacios se abren con mesura.

En la planta baja, la antigua bodega se transforma. Se convierte en un refugio. La habitación principal de la casa, completa, recogida, abierta a las montañas y al espacio exterior.

Para unir las dos partes de la casa, un nuevo gesto: un cuerpo blanco puro dibuja una escalera circular. Unimos los pisos con tanta naturalidad como si nos desplazáramos de un momento a otro.

El volumen oculto

Un estudio incrustado en la topografía

El nuevo volumen no destaca. Existe, pero está incrustado en la topografía. Encaja en el frontón, incrustado en la propia masa del terreno. Es un lugar para trabajar, un estudio, orientado hacia el exterior, pero alejado de la vida cotidiana.

La fachada es toda de cristal. La estructura desaparece. Sólo entran la luz y el paisaje montañoso.
El espacio interior es continuo, blanco, crudo. Diseñado para ser utilizado como punto de partida creativo.

Es un gesto discreto. Casi invisible. Un volumen oculto, construido con la medida de lo que se necesita para pintar.

El volumen oculto

Un estudio incrustado en la topografía

El nuevo volumen no destaca. Existe, pero está incrustado en la topografía. Encaja en el frontón, incrustado en la propia masa del terreno. Es un lugar para trabajar, un estudio, orientado hacia el exterior, pero alejado de la vida cotidiana.

La fachada es toda de cristal. La estructura desaparece. Sólo entran la luz y el paisaje montañoso.
El espacio interior es continuo, blanco, crudo. Diseñado para ser utilizado como punto de partida creativo.

Es un gesto discreto. Casi invisible. Un volumen oculto, construido con la medida de lo que se necesita para pintar.

Entre volúmenes, el espacio que respira

Vivir cerca de las montañas

Entre la casa y el estudio se forma un continuo que da lugar a un vacío cuidadosamente construido. Los dos volúmenes se transforman permanentemente. La casa se amplía y se proyecta un estudio.

La piscina se inscribe en un antiguo patio como una línea de luz. Sirve para atravesar el calor, para marcar el tiempo, para restablecer el silencio.

El exterior no es un accesorio, sucede con la misma densidad que el interior. El material es el mismo, el blanco se repite, el suelo se prolonga. Todo se conecta sin interrupción. Como si la casa respirara a través del espacio entre los volúmenes.

Galería de proyectos

Características únicas que lo distinguen

La entrada
Se produce entre paredes, sin marcar. Un gesto silencioso, casi imperceptible.

La escalera
Blanca, circular, no empotrada. Une los suelos sin sobrecargarlos.

La piscina
No es ni centro ni periferia. Es una pausa. Un espejo de silencio entre volúmenes.

El exterior
El suelo continúa, las sombras se cruzan. No puedes ver el borde.

La luz
Filtrada, lateral, indirecta. Es la luz la que construye.

La arquitectura se disuelve
No se afirma. Sólo nos permite habitarla.

Proceso en construcción

Sistemas de construcción

La obra en construcción es un momento decisivo en el proceso de materialización de un proyecto. Es en este intervalo entre el diseño y el espacio habitable cuando las ideas toman forma, los detalles se revelan y la arquitectura se convierte en materia. Acompañar esta fase nos permite comprender el rigor y la complejidad de cada decisión.

En esta sección, compartimos imágenes reales del proceso de construcción, que revelan la estructura, los materiales y los gestos que sustentan la intención arquitectónica. Cada fotografía documenta un instante del proceso, destacando la precisión técnica y la coordinación entre todos los que intervienen en la obra.

Más que un registro documental, esta galería pretende mostrar la belleza inherente a la construcción en curso: los contrastes, ritmos y texturas provisionales que preceden al resultado final. Es una forma de dar visibilidad al trabajo invisible, celebrando el camino hacia la realización de cada espacio.

La cronología visual presentada permite identificar las distintas etapas del proceso de construcción, desde la preparación del terreno hasta la definición de los elementos finales. Estos registros nos ayudan a comprender no sólo la secuencia lógica de la obra, sino también los momentos de adaptación y respuesta en tiempo real a las condiciones del lugar.

Al hacer visible esta etapa intermedia, se pretende reforzar la transparencia del proceso y valorizar los conocimientos técnicos implicados en la ejecución. La construcción se entiende aquí como una parte integrante del proyecto, un territorio de decisiones precisas donde confluyen arquitectura, ingeniería y ejecución.